viernes, 7 de octubre de 2011

Iván el Terrible



Ballet en 2 actos.

 La coreografía es de Yuri Grigorovich.

La música es de Prokofiev. El compositor había colaborado con el director de cine ruso Serguei M. Eisenstein en 1938 componiendo la música para la película Alexander Nevski, en 1942 le invitó a componer la banda sonora del film que estaba preparando Iván el Terrible, aceptó inmediatamente. Eisenstein había concebido el film como una trilogía : Iván el Terrible fue estrenada en 1945 con gran éxito, la segunda parte La conjura de los boyardos fue censurada por las autoridades soviéticas, y la tercera se quedó solo en proyecto.
Más tarde, el compositor y director de orquesta Abraham Stasevich reordenó la partitura y propuso a Grigorovich que creara un ballet con esta partitura, pero murió antes de realizar el proyecto. Grigorovich no abandonó la idea y se dirigió al compositor Mikhail Chulaki, autor de apreciados ballets y director del Teatro Bolshoi, éste modificó la partitura y añadió otras páginas orquestales de Prokofiev : L'ouverture russe (1936-37), tres movimientos de la Tercera sinfonía (1928) y un fragmento de Alexander Nevski (1938).

Se estrenó en el Teatro Bolshoi de Moscú el 20 de febrero de 1975, con Jurij Vladimirov, Natalia Bessmertnova y Boris Akimov como intérpretes principales. Fué un gran éxito.

Está basado en la figura histórica de Iván IV, gran príncipe de Moscú de la dinastía de los Roerich que vivió de 1530 a 1584 y que fue coronado primer zar de Rusia en 1547, es considerado uno de los creadores del estado ruso.

I Acto

Comienza con las fiestas por la subida al trono de Iván IV. Llegan trece muchachas, entre las que debe elegir esposa, la elegida es Anastasia que ya está prometida al poderoso príncipe Kurbsky. La elección política se transforma enseguida en un amor que une para siempre al zar y a la nueva zarina.
El sonido de las campanas emite la señal para el encuentro con los invasores tártaros. Sobre el campo de batalla danzan las alegorías de la muerte y de la victoria. Iván y Kurbsky luchan heroicamente derrotando a los adversarios, mientras Anastasia piensa en su amado, el pueblo y los soldados festejan la salvación de Rusia.
El zar enferma, y los boyardos (nobles terratenientes) se disputan la sucesión. En un gran esfuerzo, Iván se levanta y dispersa a los traidores.

II Acto

Mientras la pareja real disfruta, los boyardos deciden herir al zar envenenando a Anastasia. Anastasia bebe la copa y muere. Kurbsky huye temiendo la venganza del zar. Las campanas anuncian la muerte de Anastasia. Iván desesperado sobre el féretro de su amada, creyendo verla todavía viva, baila con ella un último pas de deux. La venganza es inmediata. Constituida su legendaria guardia personal, el zar invita a los boyardos a un festín que se transforma en una masacre. Ahora Iván está solo, turbado, quebrado por el peso del poder, aun así encuentra fuerzas para reaccionar. Con un supremo impulso se eleva para aferrarse a los badajos de las campanas, símbolo de todas las Rusias, los abraza fuertemente y se alza proclamando su autoridad absoluta.

Cada una de las identidades coreográficas - Iván, Anastasia, los tañedores de las campanas, los boyardos, el pueblo - posee y conserva durante todo el ballet una especie de contraseña personal, incluso con articulaciones de diferente extensión y modulación: un paso, una figura, un port de bras, un "tic" que lo tipifican y que, al ser presentados como personales vías temáticas, generan variaciones y forman la base para una estructura formal de indudable consistencia.