viernes, 7 de febrero de 2014

Rudolf Nureyev


Rudolf Hametóvich Nureyev nació en 1938 en un tren camino de Vladivostok, oficialmente el 17 de marzo, en el seno de una familia humilde de origen tártaro. Su padre, comisario político del ejército rojo que llegó al grado de mayor, estaba destinado en Vladivostok. Tras empezar la guerra la familia es evacuada y se traslada a Ufa. 
Hasta los 17 años su vida transcurre en Ufa, capital de la república soviética de Bashkiria. Las condiciones no eran buenas, la comida escaseaba, los inviernos eran largos, pero la ciudad tenía un teatro de ópera con un buen nivel, en la víspera de Año Nuevo de 1945, ve por primera vez un ballet y decide que quiere ser bailarín. Tuvo que vencer la oposición de su padre que por un lado le parecía que la carrera de danza era poco viril y por otro quería que estudiara una ingeniería o medicina.

Destacó muy pronto como intérprete de danzas populares y a los 17 años logró ingresar en la Escuela Vaganova. Allí estudió con Alexander Pushkin (1907-1970) durante 3 años y tras su graduación entró en el ballet del Teatro Kirov directamente de solista, sin pasar por el cuerpo de baile. Pushkin, un gran maestro, un clasicista que procedía de la escuela de Nikolai Legat, le transmitió una herencia hecha de elegancia, perfección, sobriedad y extraordinaria musicalidad. 

Su debut fue con el ballet "Laurencia", con la bailarina mas importante del teatro, Natalya Dudinskaya. El éxito fue enorme. 

En 1961 la compañía se traslada a París para su primera gira por el extranjero. Nureyev es sometido a una estrecha vigilancia, pero él no se conforma y disfruta de la vida nocturna de la ciudad, lo que causó gran alarma en los agentes políticos que les acompañan en el tour. Cuando la compañía llega al aeropuerto para seguir el viaje hacia Londres, a él le mandan volver a Moscú, en ese momento es consciente de que si vuelve no le permitirían salir de nuevo, por lo que decide pedir asilo en occidente, consigue avisar a los amigos que habían ido a despedirle, quienes se lo dijeron a la policia francesa, quien les explicó que tenía que acercarse él personalmente, lo hizo y le dieron el permiso para quedarse en Francia. 

Nureyev había tenido un gran éxito en la temporada de París del Kirov, se le ofreció de inmediato un contrato con el Gran Ballet del Marqués de Cuevas, pero se quedó unos pocos meses. 
Conoció a María Tallchief, bailarina norteamericana, que iba a bailar en Copenhague con Erik Bruhn, el bailarín al que mas admiraba Nureyev. Viajó a Copenhague, se encontraron y se enamoraron, manteniendo una relación, con peleas y separaciones, hasta la muerte de Bruhn. Los dos perfeccionistas, hacían la clase de la mañana juntos lo que ayudó a Nureyev a asimilar el estilo occidental. Y la actitud de Bruhn en sus roles le confirmó su idea de que los hombres podían ser tan expresivos como las mujeres. Lo plasmó en el solo que creó en su versión del Lago de los cisnes. 
Ese mismo año fue invitado a hacer su debut en Londres en la Gala anual organizada por Margot Fonteyn en la Royal Academy of Dance. Bailó "Cisne negro" con Hightower y un solo, "Poème tragique" creado para él por Frederick Ashton. El Royal Ballet le ofreció bailar la temporada siguiente con Margot Fonteyn "Giselle", y "El lago de los cisnes", el pas de deux de "Don Quijote", "Las sílfides" y "La Bella durmiente" con bailarinas invitadas, Sonia Arova y Yvette Chauviré. Entre ratos, bailó con Bruhn, Arova, Hightower en Cannes y París, e hizo su debut en Nueva York en la televisión, sustituyendo a Bruhn que se había lesionado, en el Flower Festival de Genzano.

Así se sentaron las bases de su carrera posterior : una relación duradera con el Royal Ballet, frecuentes apariciones con otras compañías, el inicio de su actividad como productor y coreógrafo, y sobre todo su asociación con Margot Fonteyn. 

Su relación, tanto personal como profesional, con Margot Fonteyn le dio un gran equilibrio, le ayudó a calmarse. Él tenía 23 años, ella 42. "Cuando se encuentran amigos como Margot desaparecen todas las dificultades, tanto en la vida como en el escenario.... Margot Fonteyn ha sido para mí la mejor partner, mucho más que cualquier otra anterior o posterior a ella : no pensaba nunca en sí misma mientras bailaba, sino sólo en el espectáculo, y podías estar seguro de que en escena no te traicionaría nunca..."
Estilísticamente contribuyó a refinar ciertos excesos y exuberancia característica del estilo ruso, dando lugar a la magnífica combinación de estilos (ruso, danés e inglés) que labraron al gran Nureyev de sus mejores años. 

A lo largo de los años amasó un repertorio amplio y variado. Coreógrafos como : Ashton, Balanchine, Béjart, Marta Graham, Kenneth MacMillan, Paul Taylor... crearon roles especialmente para él. Fue uno de los primeros bailarines que colaboró con compañías de danza contemporánea. 

En 1983 aceptó el cargo de director del Ballet de la Ópera de París : amplió el repertorio, tanto a través de sus propias producciones como de la incorporación de una gran variedad de ballets de destacados coreógrafos. Quería que los bailarines experimentaran diferentes estilos, desde los grandes clásicos, a las reposiciones o reconstrucciones de obras francesas históricas, o los mejores ballets de su tiempo.
Coreografías de Nureyev incorporadas al repertorio de la Ópera de París : La Bayadera Acto III, Don Quijote, El lago de los cisnes, La tempestad, El Cascanueces, La Cenicienta, La Bayadera, Manfred, Raymonda, Romeo y Julieta, Bach suite, Washington square, La Bella durmiente. 

Diagnosticado positivo del VIH, siguió trabajando pero con el tiempo el SIDA se desarrolló y le fue debilitando. La última producción con la Ópera de París fue La Bayadera el 8 de octubre de 1992 que fue un gran éxito, pero el estreno reveló al mundo lo enfermo que estaba. 

Murió en París el 6 de enero de 1993. 



Nureyev & Fontayn


Pierrot Lunaire

"La danza es toda mi vida. Existe en mí una predestinación, un espíritu que no todos tienen. Debo cumplir hasta el fondo este destino: una vez emprendido este camino no se puede volver atrás. Es mi condena, quizá, pero también se trata de mi felicidad. Yo vivo, respiro, pienso en términos de danza, de movimiento."

"Para mí, en la vida lo más importante es mi trabajo, la danza; en la vida todo y todos te traicionan, te desilusionan, pero tu trabajo no te traiciona nunca". 

" Si tuviera que describirme a mí mismo, diría que Nureyev es un gran estilista, que sabe encontrar un estilo justo para cada ballet, una cifra interpretativa que queda impresa en la memoria... Otros quizás han poseído una técnica más acrobática que la mía o han sido mas bellos, pero creo que lo más importante es saber utilizar los propios defectos y limitaciones para crear arte".

"Dicen que he contribuído de forma determinante al renacimiento y al relanzamiento del ballet, y no niego que ello sea verdad. (...). Creo que sobre todo he contribuído a reconquistar para la danza masculina un puesto de cierta grandeza y a demostrar que también el hombre puede expresar sus sentimientos, fuertes o delicados, serenos o trágicos".