domingo, 22 de enero de 2012

COPPÈLIA


Ballet en dos actos y tres escenas. Música de Leo Delibes y coreografía de Arthur Saint Léon. Fue estrenado en el Teatro de la Ópera de París el 25 de mayo de 1870 en presencia de Napoleón III.

Está inspirado en el cuento de Hoffman - "El hombre de arena (Der Sanderman). 

ARGUMENTO:

ACTO I.

La acción transcurre en la plaza de una aldea donde viven, entre otros, la traviesa Swanilda, su novio Franz y el artesano Coppelius. Este último habita en una misteriosa casa donde guarda sus creaciones : muñecas de tamaño humano. Su pieza preferida tiene forma de muchacha, Coppelia, y es tan realista que todo el mundo que la ve sentada en el balcón cree que se trata de una chica de verdad.
Swanilda se enfada porque no consigue atraer la atención de Coppelia, aunque haga todo tipo de aspavientos y de voces desde la plaza. Pero su enfado pasa a la ira cuando descubre a su novio Franz intentando flirtear con Coppelia.
Entran los aldeanos a la plaza y con ellos el Terrateniente, anunciando que habrá una fiesta para celebrar la presentación de una nueva campana para el pueblo y que todos los que estén prometidos en ese momento serán obsequiados con unas monedas. Swanilda quiere probar la fidelidad de Franz, quien sin mucho convencimiento le asegura su amor.
Por la noche, Coppelius sale de su casa y en el camino se le cae la llave. Swanilda y sus amigas la encuentran y la curiosidad les empuja a entrar en el taller. Cuando el artesano se da cuenta de que ha perdido la llave, vuelve, al ver la puerta abierta, entra sigilosamente para descubrir al intruso.
Mientras tanto, Franz ha decidido subir al balcón para conocer a la chica misteriosa que tanto le atrae.

ACTO II

Dentro del taller, Swanilda descubre que Coppelia es solo una muñeca y las chicas se divierten con los diferentes autómatas que encuentran : vestidos de escoceses, chinos o españoles, bailan pasos típicos que ellas imitan. Hasta que irrumpe el doctor y las echa a todas, excepto a Swanilda, que se ha escondido en la alcoba de Coppelia y se ha puesto sus ropas para que no la reconozca. 
En ese momento entra Franz y Coppelius logra atraparlo y dormirlo con una droga. Se le ocurre entonces que podría utilizarlo para llevar a cabo su obra maestra : transferir el espíritu del joven a su muñeca para que esta tenga vida propia. Swanilda le sigue el juego y le hace creer que la muñeca puede moverse, hasta que vuelven sus amigas y Franz despierta. Entonces Coppelius se da cuenta de que todo es un engaño.

ACTO III

De nuevo en la plaza del pueblo, en la presentación de la nueva campana. El Duque hace su regalo a las parejas de prometidos y también a Coppelius, quién se queja de que sus muñecos quedaron destrozados la noche anterior. La obra concluye con una fiesta donde se representan las horas del día y los esponsales. La boda de Swanilda y Franz es el final feliz de la velada.